El cliente, por norma general, no tiene la razón. El cliente viene a tu restaurante y te exige un servicio o producto que ha tenido en otro restaurante, o en una situación excepcional, y pretende que se lo des. El cliente quiere que utilices tu telepatía para saber como quiere el café, qué es la carne poco hecha en su cabeza (oscila entre crudo y pasadísimo dependiendo de la persona), te tira las monedas en la barra pero quiere que le saludes con educación y se lo des todo en la mano...
El cliente va a cualquier establecimiento o habla con cualquier profesional (abogado, médico, fontanero, profesor...) de forma educada, pero va a un restaurante y el camarero es tu esclavo, le silbas, le chasqueas los dedos, le dices tráeme esto niño... Hazle eso a tu mecánico, al abogado o al de la joyería, a ver si te sueltan una ostia y así te acuerdas de la mala cara que te puso el camarero, y comprenderás que fué muy educado contigo.
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El concepto de "el cliente siempre tiene la razón", no es literal. Sino que debes hablar con él para persuadir de que si bien sus ideas pueden ser válidas, debe escoger una de tus opciones y alentarlo por ello. Esto, como todo, aplica solo para personas con sentido común y educación. El marketing es de las áreas que más se actualiza, y se desarrollan diversas teorías en experiencias de servicios. De todas maneras, recalco. Podemos hablar de restaurantes como de hospitales, tiendas, cines, ayuntamientos, etc... Una persona con día funcionalidad mental y/o social no aplicará a la norma.
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¿Una reseña de hace más de dos años? Si que se aburre la gente
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El cliente va a cualquier establecimiento o habla con cualquier profesional (abogado, médico, fontanero, profesor...) de forma educada, pero va a un restaurante y el camarero es tu esclavo, le silbas, le chasqueas los dedos, le dices tráeme esto niño... Hazle eso a tu mecánico, al abogado o al de la joyería, a ver si te sueltan una ostia y así te acuerdas de la mala cara que te puso el camarero, y comprenderás que fué muy educado contigo.